Taravilla, afortunado en cuanto a belleza natural se refiere, parajes como su famosa laguna y el cerro que llaman la Muela del Conde, son sus indescriptibles entorno s junto al río Tajo, son lugares que no se pueden dejar de visitar.
Paseando por las calles del pueblo, al llegar a la plaza de la iglesia, podemos encontrar el viejo olmo concejil testigo del paso del tiempo.